Los mejores spots de kitesurf en Brasil


Como todo adicto al viento sabe, Brasil es uno de los paraísos del kitesurf, con unas playas paradisíacas y buen viento para hincharse a navegar hasta hartarse y entrenar los mejores trucos. Es el destino perfecto para disfrutar al máximo de este deporte, una apuesta segura donde no sólo disfrutarás del mar, sino también de los paisajes, la tranquilidad y los atardeceres de infarto.

Nuestro viaje rumbo Brasil tenía como destino Paracurú, un paraíso de olas para el surfkite. Este pueblo donde los burros campan por todas partes se vuelve territorio kiter de septiembre a noviembre, reina un ambiente muy agradable de buen rollo y relax que lo impregna todo.

Los mejores spots de kitesurf en Brasil

La aventura comenzó al despegar el avión rumbo a Fortaleza, volamos con la compañía portuguesa TAP. Hicimos escala en Lisboa, puesto que con esta compañía no hay vuelo directo desde Madrid. Llevar el material deportivo nos costó 100 € por trayecto con un máximo de 32 kg. Según el material que lleves, la compañía TAM ofrecía el transporte del material gratis si no superas 1’58 de altura, pero si llevas un pincho de surfkite esta opción no te servirá.

El aeropuerto de Fortaleza es el más cercano a Paracurú, pero hay unos 80 km de distancia que se recorren en 1 hora y cuarto, aproximadamente. La mejor opción es tener el coche alquilado en el aeropuerto, a no ser que tu posada tenga servicio de recogida. Si vas a alquilar y no conoces el camino ni vas con alguien que lo conozca es mejor tener GPS, sobre todo de noche. A lo largo de la carretera encontrarás varios controles de policía, en los que paran aleatoriamente vehículos para pedir la documentación. (¡Cuidado con conducir con chanclas! Te harán bajarte para comprobarlo y te multarán.)

Los mejores spots de kitesurf en Brasil

Quebramar, Taíba y Lagoiña: los paraísos del kitesurf en Brasil

Quebramar es uno de los spots más conocidos de todo Brasil, un auténtico paraíso de olas con unas condiciones brutales para disfrutar del mar y del viento. En Paracurú encontrarás bastantes opciones para alojarte en diferentes posadas, dependiendo de lo que quieras gastar. El camino hasta Quebramar debe hacerse en coche o moto, ya que andando está lejos. Allí encontrarás guarderías para dejar el material a lo largo de tu estancia y no tener que cargar con él continuamente. A lo largo del camino verás que la carretera desaparece a tramos enterrada por la arena, debido a que el viento va en dirección al pueblo desde la playa, por lo que hay que cogerle el truquillo a la conducción.

Este spot de olas varía muchísimo dependiendo de la marea, ya que si está la marea baja, meterte con el pincho es jugártela porque es muy probable que rompas las quillas contra el reef. Si eres más de twintip, al lado se forma una laguna perfecta para divertirte de lo lindo. Mientras navegas es muy fácil ver una increíble variedad de peces, tortugas y, si tienes suerte, algún delfín.

Los mejores spots de kitesurf en Brasil

El spot en sí es un sitio pequeño, tiene dos escuelas, un parking pequeño y un restaurante. El restaurante está bien de precio, aunque es bastante más caro que el pueblo. A nosotros a menudo nos podía el ansia por no dejar de navegar, por lo que casi siempre comíamos allí. Entre semana prácticamente sólo encontrarás kiters, pero los fines de semana, la playa se llena de gente que va a relajarse, comer, beber y a estar en el chiringuito. De hecho, entre el bar y la playa hay un trozo de césped donde limpiar el material que en fin de semana se llena de gente con sus cervezas y cocos.

Dependiendo de la época en la que vayas, puede variar mucho el viento, en nuestra estancia allí oscilaba entre 25 y 35 nudos y había olas muy buenas y bastante ordenadas, sin tubo pero súper divertidas. Además, hay zonas para todo, por lo que es ideal para todos los niveles, aunque cuando hay marea alta y mucha ola es algo complicado entrar strapless si no tienes soltura.

Los mejores spots de kitesurf en Brasil

Si lo tuyo es más bien el freestyle, cerca de Quebramar encontrarás Taíba, donde hay una lagoa muy chula, mucho más libre que la de Cumbuco que es donde van todos los pros. Sólo diré… Agua plato y 25-30 nudos. 😉

Pero sin duda, la mejor experiencia para mí de todo el viaje fue el downwind que hicimos desde Quebramar hasta Lagoiña. Fue impresionante, nos coincidió buen viento y muy pero que muy buenas olas. Pasas por todo Paracurú, aunque no te puedes acercar porque no hay viento en la orilla, y llegas a una zona donde la orilla está desierta porque no se puede acceder con coche, a no ser que sea 4×4. Diversión a tope durante 3 ó 4 horas fácil, aunque es importante planearlo con la marea alta porque hay mucha piedra.

Cerca de Lagoiña también hay una lagoa a donde la gente suele ir porque el viento en la orilla se vuelve algo racheado y guarrete. Pero hay que llevar cuidado porque algo antes de llegar, a unos 200 ó 300 metros de la orilla, hay unas piedras muy grandes que crean muchísima corriente al pasar la onda. Por lo demás, tan sólo debes saber que hay un bar al lado de la playa donde puedes descansar un poco tras la travesía. 😉

Jericoacoara, el pueblo de arena

Jeri es sin duda uno de esos lugares que no puedes perderte, ya que se trata de un pequeño pueblo de pescadores que parece nacido de la arena. Se encuentra a unos 300 km de Paracurú, aunque tardamos unas 4 horas por el estado de las carreteras. El encanto de este lugar para turistas, deportistas y amantes de la naturaleza es sencillamente indescriptible. Famoso por sus calles de arena, su buen ambiente y sus atardeceres en la gran duna, Jeri se convierte en uno de esos lugares en los que desearás quedarte mucho más tiempo.

Si no has ido nunca, la mejor opción es llevar GPS o haber mirado la ruta bien, ya que el final del trayecto es por la playa. Al llegar a Prea, si has ido en coche, puedes contratar un bugueiro que te lleve hasta Jeri para no quedarte atascado en la arena. Puedes subir al pueblo en coche para dejar las maletas pero luego tienes que dejarlo en el parking. Todo el pueblo es de arena y hay muchísimas posadas donde elegir. Lo cierto e que a pesar de haber sido un pueblo aislado hasta hace escasos 20 años, es un sitio que tiene un encanto muy especial, la tranquilidad vibra en sus calles, pero a la vez hay mucho ambiente y buen rollo. El momento más mágico es quizá cuando todo el mundo sube a la duna más alta para disfrutar desde allí de un precioso atardecer.

Los mejores spots de kitesurf en Brasil

También hay una lagoa allí, aunque lo que más se hace es surf y windsurf. Hay también muchas opciones en cuanto a restaurantes, tiendas de ropa, de surf, de recuerdos… Los precios suben bastante más que en Paracurú. Lo cierto es que en un día en Jeri puedes hacer lo que más te guste, desde alquilar una tabla de surf, tengas el nivel que tengas, hasta relajarte tomando el sol, pasando por hincharte a cerveza, ir de compras… Hay también un sitio famoso llamado la Pedra Furada, aunque nosotros no estuvimos por falta de tiempo.

A la vuelta, paramos en Ilha do Guajiru, un spot donde también hay una lagoa muy grande navegable con marea alta. Alrededor de la lagoa hay posadas con sitios para montar, bares… Un verdadero paraíso si lo que buscas es la tranquilidad más absoluta.

Los mejores spots de kitesurf de Brasil

Como conjunto, viajar a Brasil en busca de buen viento es sinónimo de vivir un viaje inolvidable, donde la paz, el buen rollo y la diversión están por todas partes. Es uno de esos lugares sencillamente mágicos, donde de pronto, tumbado sobre una hamaca y disfrutando de su sabrosa fruta, te darás cuenta de que aún no te has ido y ya estás pensando en volver.


Acerca de Cris

Periodista y fotógrafa apasionada de los viajes y de las historias que necesitan ser contadas. Viajo acompañada de mis trastos de kite y mis tres amores de cuatro patas.

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